Panorama general
América Latina se encuentra en una etapa decisiva de su proceso de transformación digital. A medida que las empresas aceleran sus inversiones en la nube, IA, automatización y ciberseguridad, la conversación está pasando de la ambición digital a los resultados medibles.
La encuesta Estado de la Transformación Digital en América Latina 2026 explora estas tendencias y también examina un desafío crítico que enfrentan hoy las empresas: la fragmentación tecnológica, marcada por herramientas desconectadas, datos aislados y la complejidad de integración.
A quiénes encuestamos
Encuestamos a 1000 responsables de TI y ejecutivos de nivel C de empresas pequeñas y grandes en Brasil, México, Colombia, República Dominicana y Chile.
Entre ellos, 150 encuestados eran específicamente de Chile y pertenecen a industrias como BFSI, retail, manufactura, educación y TI.
Madurez de la Transformación Digital
Modernización en medio de la complejidad de los sistemas heredados
En las organizaciones, la madurez de la transformación digital varía ampliamente. No existe un modelo dominante. Entre los mercados de América Latina encuestados, el 30% de los participantes describió su infraestructura como altamente dependiente de sistemas heredados, basándose en sistemas locales aislados y desconectados.
Mientras tanto, otro 30% identificó su infraestructura como silos en la nube, donde se utilizan múltiples herramientas, pero sin grado alguno de integración.
En las organizaciones, la madurez de la transformación digital varía ampliamente, sin que se observe un modelo dominante único. Entre los mercados latinoamericanos encuestados, el 30 % de los encuestados describió su infraestructura como muy dependiente de sistemas heredados, basada en sistemas locales aislados. Por su parte, otro 30 % identificó su infraestructura como aislada en la nube, en la que se utilizaban múltiples herramientas pero con una integración mínima.
En línea con la tendencia general, los encuestados de Chile también indicaron que sus empresas aún se encuentran en una etapa altamente dependiente de sistemas heredados. Esta ocupó el porcentaje más alto dentro de su proceso de transformación digital, así como entre los países que se encuentran en la misma fase:
En Chile, según los encuestados, los tres principales desafíos que actualmente obstaculizan el proceso de transformación digital de sus empresas son:
Controlar u optimizar los costos de infraestructura
Gestionar e integrar entornos híbridos o multinube y sistemas locales
Garantizar la seguridad en entornos cada vez más complejos
Cuando se les preguntó sobre las tres principales razones por las que las iniciativas digitales no cumplen con las expectativas, los encuestados respondieron lo siguiente:
Las tres razones principales por las que las iniciativas digitales no cumplen con las expectativas son:
Principales prioridades de transformación digital según los encuestados:
Las tres prioridades principales para la transformación digital, según la clasificación de los encuestados, son:
Mejorar la eficiencia operativa y la productividad
Fortalecer la ciberseguridad y la resiliencia ante riesgos
Reducir la fragmentación tecnológica y la carga de gestión de herramientas mediante la consolidación de TI
Fragmentación vs. Visibilidad Unificada
Equilibrando flexibilidad y simplicidad
Las empresas chilenas están priorizando cada vez más la reducción de la carga de gestión de herramientas. Sin embargo, casi la mitad de los encuestados (47%) informó que sus organizaciones utilizan activamente entre 11 y 25 soluciones puntuales distintas.
Dicho número no necesariamente indica un uso excesivo, pero se convierte en una preocupación considerando que este estudio también reveló que la proliferación de herramientas ha incrementado la complejidad operativa de las empresas en los últimos dos años. Esta tendencia fue consistente en todos los países encuestados.
Si bien las empresas chilenas están dando cada vez más prioridad a la reducción de su «carga que supone la gestión de herramientas», la realidad operativa muestra un panorama diferente. Casi la mitad de los encuestados (47 %) informó que sus organizaciones aún gestionan activamente entre 11 y 25 soluciones puntuales distintas.
A diferencia de otros países, las empresas chilenas siguen claramente divididas respecto a qué enfoque respaldaría mejor el proceso de transformación digital a largo plazo de sus organizaciones. Hay preferencias casi equilibradas entre stacks de múltiples soluciones best-of-breed y enfoques de plataforma unificada.
soluciones best-of-breed Enfoque de
plataforma unificada Combinación
de ambos
Los hallazgos también revelan una diferencia notable de perspectiva entre los tomadores de decisiones de negocio (BDM) y los responsables de TI (ITDM).
Esta divergencia sugiere que los líderes de negocio podrían priorizar la integración y la simplicidad operativa. Al mismo tiempo, los líderes de TI podrían otorgar mayor valor a la flexibilidad y a las capacidades especializadas.
Los resultados también revelan una diferencia notable en la perspectiva entre los responsables de la toma de decisiones de negocios (BDM) y los responsables de la toma de decisiones de TI (ITDM). Esta divergencia sugiere que los líderes de negocios pueden priorizar la integración y la simplicidad operativa, mientras que los líderes de TI pueden valorar más la flexibilidad y las capacidades especializadas:
La realidad de la IA frente a las expectativas exagerada
La preparación para la IA por sí sola no está generando resultados
de los encuestados en Chile afirmó que el stack tecnológico actual de sus organizaciones está preparado para la IA.
de los encuestados también reveló que sus organizaciones tienen dificultades para convertir sus inversiones en IA en retornos de negocio medibles.
Las tres principales barreras para lograr un ROI en IA son:
Falta de talento especializado en IA y datos
Falta de alineación ejecutiva
Preocupaciones sobre seguridad y cumplimiento normativo
informaron que los entornos tecnológicos fragmentados han limitado la capacidad de sus empresas para escalar iniciativas de IA.
Esto sugiere que los sistemas desconectados, las herramientas aisladas y los desafíos de integración no solo están incrementando la complejidad operativa. También están restringiendo la capacidad de las organizaciones para expandir y aplicar eficazmente la IA en sus negocios.
Conclusión
El proceso de transformación digital de Chile refleja tanto una fuerte ambición como una creciente complejidad operativa. Estos hallazgos sugieren que la madurez digital ya no se define únicamente por la adopción tecnológica, sino por la capacidad de las empresas para simplificar operaciones, alinear equipos y crear ecosistemas conectados que respalden la innovación a largo plazo.
Al mismo tiempo, las organizaciones chilenas están demostrando un claro cambio hacia la consolidación y la eficiencia operativa. Lo anterior indica un reconocimiento creciente de que una transformación escalable requiere una mayor cohesión entre sistemas, datos y funciones de negocio.
