El panorama general
América Latina ha llegado a un punto de inflexión crucial en su proceso de transformación digital. A medida que las organizaciones aceleran las inversiones en computación en la nube, IA y ciberseguridad, el enfoque estratégico está migrando de las grandes ambiciones digitales hacia la entrega de resultados medibles, posicionando a la tecnología como un verdadero catalizador de valor empresarial.
El informe El estado de la transformación digital en América Latina 2026 analiza estas tendencias en evolución al tiempo que aborda un desafío fundamental: la fragmentación tecnológica. Este fenómeno, definido por herramientas desconectadas y datos aislados, resalta la creciente complejidad de integración que las empresas deben superar para alcanzar una agilidad operativa fluida.
A quiénes encuestamos
Encuestamos a 1000 líderes de la alta dirección (C-suite) y tomadores de decisiones de TI de pequeñas y grandes empresas en Brasil, México, Colombia, República Dominicana y Chile.
Entre ellos, 150 encuestados pertenecen específicamente a la República Dominicana, abarcando sectores como BFSI (banca, servicios financieros y seguros), comercio minorista (retail), manufactura, educación y TI.
Madurez de la Transformación Digital
La madurez digital en la República Dominicana y en toda la región sigue presentando un panorama fragmentado donde aún no emerge un único modelo de éxito.
Aunque muchas organizaciones están ansiosas por modernizarse, un significativo 31% permanece anclado en arquitecturas fuertemente dependientes de sistemas heredados (legacy-heavy), mientras que un porcentaje aún mayor (41%) se encuentra en un estado de transición aislado en la nube (cloud-siloed).
La República Dominicana se encuentra en una encrucijada digital crítica. Según los expertos encuestados, la doble presión de una gestión de datos compleja y la preparación para la recuperación ante desastres, sumada a la dificultad de traducir el gasto digital en retornos financieros claros, han surgido como las principales barreras para la agilidad competitiva.
Esto genera una necesidad urgente de resiliencia digital: un cambio que va de la simple gestión de TI hacia la construcción de una infraestructura robusta y siempre activa (always-on), capaz de resistir disrupciones e impulsar el crecimiento a largo plazo.
Principales desafíos de infraestructura que frenan el proceso de transformación digital de su empresa:
Complejidad en el almacenamiento y la gestión de datos
Preparación para la continuidad del negocio y la recuperación ante desastres
Dificultad para demostrar un ROI medible de las inversiones digitales
Las razones principales por las que las iniciativas digitales no logran cumplir sus objetivos son:
Fragmentación vs. Visibilidad Unificada
de los expertos en TI en la República Dominicana reporta que la rápida proliferación de herramientas ha incrementado la complejidad operativa durante los últimos dos años.
Esto se deriva de un entorno tecnológico fragmentado, donde el 61% de las organizaciones se encuentra actualmente lidiando con entre 11 y 25 soluciones puntuales distintas para mantener sus operaciones diarias.
Aun así, a pesar de reconocer que la dispersión de herramientas es un factor que frena la eficiencia operativa de las organizaciones, las empresas dominicanas todavía consideran que optar por las mejores soluciones de su categoría (top-tier/best-of-breed) es una mejor opción que una plataforma unificada.
soluciones (best-of-breed) Enfoque de
plataforma unificada Combinación
de ambos
de las organizaciones dominicanas reportó la mayor dependencia regional en la asignación de presupuesto para "mantener las luces encendidas".
Esto sugiere que el mercado local enfrenta una deuda de innovación, donde el mantenimiento de los sistemas heredados (legacy) tiene prioridad sobre la inversión en soluciones preparadas para el futuro.
IA, ciberseguridad y alineación interna
La trifecta de la transformación: preparación para la IA, ciberseguridad y sinergia empresarial
Realidad de la IA frente a la expectativa (hype)
El movimiento de preparación para la IA (AI-ready) se refiere a un nivel de madurez operativa en el que la inteligencia artificial puede integrarse en los flujos de trabajo existentes para impulsar la optimización, sin la fricción causada por una deuda técnica significativa o un esfuerzo organizacional adicional.
de los encuestados en la República Dominicana considera que sus empresas están total o parcialmente preparadas para la IA.
de las organizaciones dominicanas lucha por convertir la inversión en IA en resultados de negocio tangibles. Esta brecha en el ROI resalta una clara desconexión entre el entusiasmo ejecutivo y la realidad técnica de los sistemas heredados (legacy), los cuales a menudo carecen de la agilidad e integración requeridas para escalar la IA de manera efectiva.
Las 3 principales barreras para alcanzar un retorno de inversión en IA:
Falta de talento especializado en IA y datos
Gobernanza de datos deficiente
Falta de alineación ejecutiva
Esto sugiere que, para que la IA realmente entregue resultados, las organizaciones necesitan equilibrar su gasto tecnológico con un enfoque en las personas y los procesos internos de datos.
Ciberseguridad y preparación ante riesgos
Las brechas de ciberseguridad siguen siendo una gran amenaza para las empresas dominicanas; el 64% de los encuestados afirma que sus organizaciones sufrieron más ataques exitosos en 2025 que en años anteriores.
de los expertos en TI dominicanos la considera ahora como un factor de alto riesgo que equilibra un potencial inmenso con un peligro equivalente.
Esta paradoja sugiere que el futuro de la IA en la región estará definido por qué tan bien puedan las organizaciones asegurar las mismas herramientas destinadas a impulsar su crecimiento.
Internal alignment
Aunque el 90% de las organizaciones dominicanas reporta un alto grado de alineación en los objetivos digitales, persiste una brecha estratégica en su implementación. Solo el 37% de los líderes coincide en que la simplificación y unificación de la plataforma tecnológica es una prioridad compartida, lo que sugiere que, si bien la visión es clara, la hoja de ruta para alcanzarla a través de una infraestructura unificada sigue en debate.
Conclusión
Las organizaciones dominicanas se encuentran en un punto de inflexión en su evolución digital. Si bien el entusiasmo por la IA es elevado, las realidades técnicas priorizan el mantenimiento sobre la innovación, dejando poco espacio para una verdadera transformación. Esta fragmentación, combinada con el agotamiento presupuestario, dificulta la conversión de las inversiones tecnológicas en resultados de negocio tangibles.
El desafío se intensifica ante un panorama de ciberseguridad hostil que supera los promedios de ataques regionales. Para tener éxito, las empresas deben hacer la transición de herramientas desconectadas hacia ecosistemas unificados y resilientes. El crecimiento no dependerá de la acumulación de software, sino de la capacidad del liderazgo para simplificar la arquitectura, cerrar la brecha de talento y fortalecer la gobernanza de datos para asegurar la competitividad a largo plazo.
Las organizaciones dominicanas tienen un gran interés en adoptar la IA, pero la limitación de recursos y la fragmentación de los sistemas a menudo desvían el enfoque de la innovación hacia el mantenimiento. Esta situación, sumada a los crecientes riesgos de ciberseguridad y a las restricciones presupuestarias, dificulta la obtención de resultados empresariales significativos. Para mantener la competitividad, las empresas deben simplificar sus ecosistemas tecnológicos, fortalecer la gobernanza de datos y abordar la brecha de talento, en lugar de seguir incorporando herramientas desconectadas entre sí.
