Introducción

Las empresas de hoy en día utilizan cada vez más aplicaciones de software que se ejecutan en una amplia variedad de entornos, desde los físicos a los virtuales, pasando por la nube. A medida que las organizaciones buscan formas de reducir costos, mejorar la eficiencia y aumentar la escalabilidad, la computación en nube y la virtualización están desempeñando un papel vital en sus estrategias de TI. Sin embargo, estas nuevas tecnologías también plantean nuevos retos a las organizaciones en los ámbitos del monitoreo y el rendimiento de las aplicaciones.

Nuevos retos en la gestión del rendimiento de las aplicaciones

Dificultad para solucionar problemas de rendimiento

Hoy en día, el equipo de TI tiene que controlar el rendimiento de las aplicaciones que se ejecutan en una mezcla de entornos físicos, virtuales y en la nube. Los entornos virtuales y en la nube son muy dinámicos por naturaleza. Las soluciones de virtualización distribuyen dinámicamente los recursos de TI entre las aplicaciones de alta prioridad. Realizan un balanceo de la carga basado en los niveles de consumo de recursos como la CPU, la memoria, etc. para mejorar el rendimiento, y una gestión dinámica de la energía para reducir el costo energético. También existen opciones para mover los VM de un host a otro sin interrupción del servicio ni tiempo de inactividad percibido, utilizando funciones como vMotion y Dynamic Resource Scheduler (DRS) en la plataforma ESX y la migración en tiempo real en la plataforma Hyper-V. Las plataformas de computación en la nube también ofrecen la posibilidad de añadir recursos adicionales de forma dinámica para aliviar la carga de una aplicación. Este enfoque tiene sus propios inconvenientes en términos de gestión del rendimiento. Por ejemplo, si se produce una ralentización de la respuesta de una aplicación en la nube, es difícil analizar qué la ha causado exactamente. Debido a su dinamismo inherente y a su naturaleza compleja, diagnosticar y solucionar con precisión los problemas de rendimiento en una mezcla de entornos físicos, virtuales y en la nube se ha convertido en una tarea difícil.

Expansión de equipos virtuales

La creciente proliferación de servicios de virtualización y computación en la nube ha añadido otra capa de complejidad a la gestión del rendimiento de las aplicaciones. Muchos responsables de TI tienen que enfrentarse ahora a nuevos retos, como la proliferación no controlada de equipos virtuales en su centro de datos. Dado que se ha vuelto fácil aprovisionar nuevos equipos virtuales y aplicaciones, el número de equipos virtuales activos podría descontrolarse. Puede haber situaciones en las que los equipos virtuales funcionen silenciosamente en segundo plano durante semanas o meses sin que nadie sepa que están ahí. Esto conlleva un despilfarro de recursos, así como posibles problemas de seguridad.

Los contratiempos de las herramientas convencionales de NSM

La mayoría de las empresas están descubriendo que sus herramientas de monitoreo convencionales no disponen de la inteligencia operativa necesaria para controlar una infraestructura virtual compleja o realizar un monitoreo en profundidad de la Nube. A diferencia de las aplicaciones cliente-servidor tradicionales del pasado, el conjunto habitual de métricas de rendimiento del servidor, como la utilización de la CPU, la memoria o el disco, etc., no son suficientemente significativas en los entornos virtuales y de la nube. En los entornos virtuales, es necesario realizar un seguimiento de parámetros adicionales como el uso de la CPU del hipervisor, la memoria virtual, las redes, las métricas de almacenamiento, etc., tanto en la capa de virtualización como en la del sistema operativo invitado. Del mismo modo, en los entornos en la nube, los equipos de TI necesitan conocer la salud y el rendimiento de los servicios en la nube, así como de las aplicaciones que se ejecutan en ella.

Las herramientas puntuales reducen la productividad o la usabilidad

Adquirir varias herramientas de gestión del rendimiento para monitorear diferentes componentes de la infraestructura tampoco es factible. Estas herramientas puntuales introducen una sobrecarga adicional, carecen de una integración adecuada y no pueden realizar una gestión en profundidad del rendimiento de las aplicaciones. Estas herramientas implican también una mayor curva de aprendizaje, lo que afecta a la productividad global.

Los administradores de TI también deben evitar optimizar en exceso sus recursos virtuales. Para estar seguros de que la virtualización ha beneficiado realmente a su organización, el equipo de TI necesita utilizar una solución de gestión que controle la experiencia del usuario final tanto antes como después de los proyectos de virtualización.

La visibilidad de la red y de las aplicaciones desempeña un rol crucial en este proceso; ayuda a las organizaciones a ver el panorama general examinando el uso de las aplicaciones y la utilización histórica de los recursos disponibles, de modo que puedan crear modelos que les ayuden a identificar las aplicaciones que, a largo plazo, podrían causar desbordamientos de los servidores y cuellos de botella en el rendimiento.

ManageEngine Applications Manager para el monitoreo de infraestructuras físicas, virtuales y en la nube

Entonces, ¿cómo gestionar un entorno de TI heterogéneo y en constante evolución? Lo que necesita es una estrategia de monitoreo que combine el monitoreo proactivo de un conjunto híbrido de aplicaciones y servidores en entornos físicos, virtuales y en la nube.

Integrated Application Performance Management

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Robert Perez
Administrador de seguridad empresarial
Ventura Foods, LLC

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Applications Manager permite a los responsables de TI comprender cómo afectan determinados servicios de TI a las operaciones del negocio. Monitorea la utilización de la capacidad y el rendimiento general de las aplicaciones, lo que permite a las empresas tomar decisiones acertadas sobre la asignación de recursos. Al mismo tiempo, los equipos de TI pueden monitorear el cumplimiento de los Acuerdos de nivel de servicio y garantizar una experiencia de usuario final de alta calidad.

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Dashboard de Applications Manager

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Detalles del monitor

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Métricas de rendimiento

Al reinventar su estrategia de gestión del rendimiento de las aplicaciones para incluir una gestión integrada del rendimiento de la infraestructura física, virtual y en la nube, los departamentos de TI pueden estar seguros de que sus servicios cumplen los objetivos del negocio.

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