¿Cómo puede saber si un código QR es seguro?

Sin que nos demos cuenta, los códigos QR se han convertido en parte de nuestra vida cotidiana. Hace una década, parecían una novedad. Hoy en día, están por todas partes. Los escaneamos para pedir comida en restaurantes, pagar el estacionamiento, acceder a boletos para eventos, conectarnos a Wi-Fi, realizar pagos digitales e incluso llenar formularios. Se han vuelto tan familiares que escanearlos se ha convertido en algo casi instintivo.
Sin embargo, esa comodidad conlleva a que confiemos ciegamente en los códigos QR.
La mayoría de nosotros hemos aprendido a detenernos antes de hacer clic en un enlace sospechoso de un correo electrónico o de descargar un archivo adjunto desconocido. Sin embargo, los códigos QR rara vez son objeto del mismo escrutinio. Esto es porque no revelan de inmediato a dónde conducen. A menudo asumimos que son seguros porque están impresos en un cartel, colocados en la mesa de un restaurante o adheridos a un terminal de pago.
Los ciberdelincuentes se están aprovechando de esa confianza.
Los expertos en seguridad se refieren a esta táctica cada vez más común como «phishing con códigos QR», en la que los atacantes utilizan códigos QR maliciosos para redirigir a las víctimas a sitios web fraudulentos. A veces, estos códigos se pegan sobre los legítimos en lugares públicos, como en parquímetros o en restaurantes. En otros casos, aparecen en correos electrónicos o mensajes de texto, instando a los destinatarios a verificar una cuenta, reclamar una recompensa o revisar un documento.
El objetivo es siempre el mismo: convencer a alguien de que entregue información confidencial de manera voluntaria o realice un pago en un sitio web falso.
La buena noticia es que los códigos QR en sí mismos no son peligrosos. Al igual que cualquier tecnología, su confiabilidad depende de la persona que los haya creado. Adquirir algunos hábitos de precaución puede ayudarle a disfrutar de su conveniencia sin caer víctima de estafas.
1. Comience por verificar el destino del código QR
Un código QR es simplemente otra forma de abrir una página web. A diferencia de un hipervínculo tradicional, no le indica a dónde va hasta después de haberlo escaneado. Antes de pulsar «Abrir», revise la URL de vista previa que muestra su teléfono.
¿El nombre de dominio coincide con la empresa que espera encontrar? ¿Hay extensiones desconocidas o caracteres adicionales que parezcan fuera de lugar? Dedicar unos segundos a verificar el destino puede evitar que llegue a un sitio web fraudulento, diseñado para robar sus credenciales o información de pago.
2. Preste atención al lugar donde aparece el código QR
No todos los códigos QR con los que se encuentre son los que la empresa colocó allí originalmente. Una de las estafas con códigos QR más sencilla, pero a la vez más efectiva, consiste en colocar calcomanías con códigos QR falsificados sobre los legítimos. Los parquímetros, las mesas de restaurantes, los quioscos de pago y los tableros de anuncios públicos han sido blanco de estas estafas. Lo anterior es porque las personas rara vez se detienen a inspeccionar el código antes de escanearlo.
Antes de escanear un código QR, obsérvelo detenidamente. ¿Parece haber sido alterado? ¿Está pegado sobre otra etiqueta? ¿Parece estar fuera de lugar? Si algo le parece inusual, verifíquelo con la empresa o elija otro método de pago en su lugar.
3. Tómese su tiempo antes de compartir su información
Muchas estafas con códigos QR no se basan en tecnología sofisticada, sino en la urgencia. Un código QR puede llevarlo a un sitio web que le pida iniciar sesión, verificar su cuenta, actualizar sus datos de pago o reclamar una recompensa. Estas solicitudes suelen estar diseñadas para que actúe rápidamente, dejándole poco tiempo para cuestionar si el sitio web es auténtico.
Siempre que un código QR le pida que ingrese información confidencial o que realice un pago, deténgase. Verifique que se encuentre en el sitio web oficial de la organización antes de continuar. Si no está seguro, acceda al sitio web manualmente en lugar de continuar desde el código QR.
Un escaneo más seguro comienza con una simple pregunta
La tecnología suele ser más segura cuando dejamos de darla por sentada. Los códigos QR no son la excepción. Su conveniencia ha cambiado la forma en que interactuamos con el mundo, pero también ha modificado la forma en que los atacantes se acercan a sus víctimas.
La próxima vez que escanee un código QR, tómese un momento para hacerse una pregunta sencilla: «¿Sé a dónde me lleva esto?».
Esa pequeña pausa puede ser todo lo que necesita para proteger su información personal, sus cuentas y su dinero.
¿Tiene algún otro consejo para prevenir ataques vía QR? ¡Lo invitamos a ponerlo en los comentarios!