1. Habilitar la visibilidad de extremo a extremo
El enemigo número uno del monitoreo efectivo es el punto ciego. Si la visibilidad se detiene en routers y switches, solo se está viendo una parte del panorama. Las redes modernas requieren una cobertura que se extienda a plataformas en la nube y SaaS, cargas de trabajo virtualizadas, entornos contenerizados, endpoints remotos y dispositivos IoT.
Combinar tecnologías de datos de flujo como NetFlow, sFlow e IPFIX con capturas selectivas a nivel de paquetes proporciona tanto las perspectivas macro como micro necesarias. Los datos de flujo ofrecen una visibilidad amplia y escalable en entornos distribuidos, mientras que los datos de paquetes proporcionan profundidad forense cuando se requiere precisión. En conjunto, brindan a los equipos de TI una visión integral tanto del tráfico norte—sur como del tráfico este—oeste, garantizando que no quede ningún punto ciego sin supervisar.




