3 formas en que los desarrolladores pueden evitar incurrir en la deuda técnica

3 formas en que los desarrolladores pueden evitar incurrir en la deuda técnica

Con nuevas tecnologías y procesos que parecen surgir a diario, puede resultar abrumador estar al tanto de las múltiples innovaciones disponibles para empresas, especialmente en lo que respecta al desarrollo de software. En ocasiones, puede verse tentado a tomar un atajo. Sin embargo, recuerde esto: los atajos siempre implican compromisos.

Uno puede entregar código subóptimo que funcione por el momento, pero que apenas cumpla con los requisitos. Al optar por la vía más fácil, puede estar comprometiéndose con un proceso o herramienta menos que ideal. Esto podría generar problemas en el futuro. Así es como surge la deuda técnica y, debido a las complicaciones que puede ocasionar a su organización, debe procurar minimizarla en la mayor medida posible. Antes de abordar cómo evitar la deuda técnica, revisemos exactamente en qué consiste.

La deuda técnica es el costo a largo plazo de elegir soluciones rápidas o subóptimas en el desarrollo de software. Esto suele generar mayores exigencias de mantenimiento y aumentar el riesgo a futuro. Ya entendiendo esto, a continuación se presentan tres formas de evitar la deuda técnica.

  1. Escriba código limpio y simple desde el inicio


Ejerza siempre la debida diligencia al programar. No adopte un enfoque centrado únicamente en la tarea. Piense en cómo cada línea que escribe funcionará en el futuro. ¿Es fácil de modificar? ¿Puede integrarse sin inconvenientes con otras funciones, ya sean planificadas o existentes? Asimismo, priorice el desarrollo modular mediante la creación de módulos independientes y reutilizables para funciones o propósitos específicos que puedan implementarse en diferentes plataformas o aplicaciones.

  1. Revise su trabajo de forma periódica


Las revisiones periódicas son una excelente manera de depurar problemas en su código. Un análisis oportuno puede marcar la diferencia entre detectar un área potencialmente problemática de forma temprana o verse sorprendido por un problema de mayor magnitud años después debido a una omisión previa en una línea de código defectuosa.

  1. Documente la deuda existente


Así como la deuda financiera es inevitable, algunos atajos técnicos que generan deuda forman parte inherente de las operaciones de una organización. Es fundamental evitar que estos atajos se conviertan en problemas críticos que puedan requerir mucho tiempo o resultar costosos de corregir en el futuro. Una forma práctica de lograrlo es documentar desde etapas tempranas estos atajos o posibles áreas de deuda y establecer planes para reducir su impacto en los procesos generales de desarrollo.

Algunos atajos simplemente no valen la pena


La deuda nunca es una situación ideal, pero en ocasiones es necesaria. De manera similar a como una deuda financiera bien gestionada puede beneficiar a una organización, adoptar un enfoque estratégico frente a la deuda técnica puede generar beneficios a corto plazo y mantenerse manejable. Dicho esto, asegúrese siempre de que cualquier atajo que tome sea planificado y deliberado. En ocasiones, un atajo puede generar más problemas de los que resuelve.