Cómo utilizar una red Wi-Fi pública sin compartir sus datos con un desconocido

Se encuentra en un aeropuerto, una cafetería o el vestíbulo de un hotel. Se da cuenta de que su plan de datos se está agotando y revisa las redes disponibles. Y ahí está: Wi-Fi gratuito, sin necesidad de contraseña. Se conecta en segundos y vuelve al trabajo: correos electrónicos que debe enviar, un inicio de sesión rápido en el portal de su empresa, tal vez una transferencia bancaria. Fácil.
Lo que probablemente no notó es que alguien a tres mesas de distancia, conectado a la misma red, lo estaba observando.
El Wi-Fi público es uno de los puntos de acceso más comunes y subestimados para los cibercriminales. La comodidad es real, pero también lo es el riesgo. A continuación, le presentamos cinco formas prácticas de protegerse cada vez que se conecte.
1. Verifique siempre el nombre de la red antes de conectarse
No todas las redes denominadas «Airport Free Wi-Fi» pertenecen al aeropuerto. Uno de los ataques más comunes en redes públicas se conoce como «evil twin» (gemelo malicioso). Consiste en un punto de acceso falso configurado por un atacante con un nombre casi idéntico al de la red legítima. Una vez que se conecta, todo lo que envía pasa primero por el dispositivo del actor de amenaza.
Antes de conectarse, pregunte a un miembro del personal cuál es el nombre exacto de la red. Si aparecen dos redes similares en su lista, eso es una señal de alerta. En caso de duda, utilice sus datos móviles.
2. Utilice una VPN en todo momento
Una VPN, o red privada virtual, encripta su tráfico de Internet de tal manera que, incluso si alguien lo intercepta en una red pública, no pueda leerlo. Piense en ello como un túnel privado a través de una vía pública.
Muchas organizaciones ofrecen una VPN a sus empleados. Si la suya lo hace, utilícela siempre que trabaje fuera de la oficina. Si se conecta para uso personal, una VPN de pago de buena reputación es una de las inversiones más sencillas que puede realizar para garantizar su seguridad digital. Al contrario, las VPN gratuitas conllevan sus propios riesgos. Se sabe que algunas recopilan y venden los datos que dicen proteger.
3. Asegúrese de que los sitios web que visita utilicen HTTPS
Fíjese en la barra de direcciones la próxima vez que abra un sitio web en una red Wi-Fi pública. Si la URL comienza con HTTPS y muestra un ícono de candado, la conexión entre su navegador y ese sitio web está encriptada. Si muestra HTTP sin la S, todo lo que escriba —como contraseñas, datos de formularios y detalles personales— viaja en texto sin cifrar. Esto significa que cualquier persona en la misma red podría leerlo.
La mayoría de los navegadores modernos le advertirán cuando un sitio no sea seguro. Tome en serio esas advertencias, especialmente en redes públicas.
4. Desactive la conexión automática a redes Wi-Fi en sus dispositivos
Su teléfono o portátil recuerda las redes a las que se ha conectado y se volverá a conectar a ellas automáticamente cuando detecte el mismo nombre. Esto es conveniente en casa, pero representa un riesgo en espacios públicos, donde un atacante puede transmitir un nombre de red en el que su dispositivo ya confía.
Ingrese a la configuración de su dispositivo y desactive la opción de conectarse automáticamente a redes conocidas cuando se encuentre fuera de casa o de la oficina. Puede que le tome cinco segundos adicionales conectarse de forma manual, pero podría ahorrarle mucho más.
5. Evite acceder a cuentas confidenciales en redes públicas
Incluso tomando las precauciones necesarias, el Wi-Fi público no es el entorno adecuado para sus actividades más confidenciales. No importa si se trata de realizar operaciones bancarias en línea, acceder a los sistemas internos de su empresa o establecer una conexión privada.
Si no puede esperar, utilice sus datos móviles. Los pocos megabytes adicionales valen la pena. Y siempre que sea posible, habilite la autenticación multifactor (MFA) en sus cuentas importantes para que ―incluso si sus credenciales son interceptadas― no puedan utilizarse sin el segundo paso de verificación al que solo usted tiene acceso.
Conéctese a la red, no a los riesgos
El Wi-Fi público no va a desaparecer y tampoco la necesidad de utilizarlo. Sin embargo, la comodidad y la seguridad no tienen por qué ser mutuamente exclusivas. Verifique antes de conectarse, utilice una VPN, compruebe que la conexión sea HTTPS, desactive la conexión automática y piénselo dos veces antes de iniciar sesión en cualquier servicio confidencial. Cinco hábitos, cada uno de los cuales toma solo unos segundos, pueden marcar una diferencia considerable a la hora de limitar lo que un desconocido en la misma red puede ver.
El Wi-Fi es gratuito. Sus datos no tienen por qué serlo.