Las redes sociales se convierten en la principal forma de informarse en el mundo

Así lo dio a conocer el Informe de Noticias Digitales 2026, difundido el pasado 16 de junio por el Instituto Reuters junto con la Universidad de Oxford.
Las redes sociales pasaron de ser un lugar para compartir pensamientos, memes o fotos de viajes a convertirse en la fuente común de confianza para enterarse de noticias.
Hoy, millones de personas se enteran de lo que pasa al otro lado del mundo «scrolleando» en TikTok, X, Instagram o Facebook. Todo esto mucho antes de prender el televisor o ir a comprar el periódico del día.
El Digital News Report 2026 —el informe sobre el consumo de noticias hecho por el Instituto Reuters y la Universidad de Oxford— nos confirma que este año la confianza en los medios tradicionales ya cayó un 37%. El 30% de los consumidores globales se entera primero por redes sociales.
Podemos pensar que este es un cambio inofensivo, pero esta noticia abarca un giro cultural que afecta como mínimo a jóvenes, periodistas y a toda la sociedad en general.
Los jóvenes: la generación del scroll infinito
¿Sabías que, para una persona menor de 24 años, el hecho de leer un periódico puede ser casi tan raro como usar un walkman o un teléfono fijo? El informe nos señala que el 56% nunca ha leído un periódico. Esto es porque las redes nos ofrecen lo que más nos mueve actualmente: la rapidez, el entretenimiento y los formatos visuales.
Los jóvenes nos enteramos de un conflicto internacional en un video de 30 segundos. Existen cuentas que llegan a exagerar tanto la forma de retener a la audiencia que acompañan el video dividiendo la pantalla en dos y ponen algún proceso o videojuego que haga que la mente esté sobreestimulada.

Pantalla dividida con un videopodcast y el juego Subway Surfers
Otro problema de los millenials y la Generación Z es la exposición a la desinformación. En la pandemia nos dimos cuenta: miles de jóvenes compartiendo remedios falsos, casos exagerados del virus y demás fake news que vieron en Instagram o les enviaron por WhatsApp. La inmediatez se convierte en un arma de doble filo.
Los periodistas: entre la reinvención y la crisis de confianza
El reto es enorme. La audiencia ya no se espera a las 7 de la noche para prender el televisor y ver el noticiero. Como nos hemos dado cuenta, los medios se han montado en esta ola creando cuentas de TikTok, Instagram y YouTube, adaptando su contenido a formatos rápidos y visualmente más atractivos.
Y no solo es eso, tienen también que luchar contra la competencia: influencers que cuentan noticias sin filtros o alguna fuente verídica de información.
Segun el reporte, en Estados Unidos solo un 25% de los ciudadanos confía en las noticias que consume diariamente. Los periodistas ya se sienten obligados a reinventar la forma en la que comunican sus noticias en un mundo en el que cualquiera puede ser un reportero desde su teléfono.
La sociedad: más informada, pero más vulnerable
El impacto en la sociedad es gigante. Pasamos de tener que pagar una suscripción o esperar el periódico todos los domingos a acceder a la información gratuitamente sin importar nuestro nivel económico.
¿El desafío? Diferenciar lo verdadero de lo falso. La investigación señala que, si bien muchos se dan cuenta de que estas noticias son falsas, los usuarios siguen recurriendo a estas plataformas como su fuente inmediata de información.
La velocidad con la que una mentira se hace viral hace que la verdad tarde más en hacerse notar.
El rol de la Inteligencia Artificial
Los chatbots no se salvan de la conversación. El 10% de los encuestados ya los usa para informarse. Este numero sube al 16% entre personas menores a los 35 años. Aunque solo un 20% confía plenamente en sus respuestas, siguen encontrando rapidez y comodidad en este formato.
Las razones vinculadas a la elección de estas plataforma son que los usuarios quieren profundizar u obtener explicación (42%), les parece más rápido (39%), les gusta resumir temas complicados (36%), les responden cualquier pregunta que hagan (35%), recopilan información de diferentes medios (35%), traducen noticias (33%) o simplemente prefieren interactuar con un chatbot (23%).
El futuro de las noticias dependerá de cómo logremos equilibrar estos elementos.
Tal vez la clave esté en combinar lo mejor de ambos mundos: la frescura y rapidez de las redes con la rigurosidad del periodismo. Aunque el scroll infinito nos acerque a la actualidad, seguimos necesitando voces confiables que nos ayuden a entenderla.