¿Qué es el antimalware? Descubre la primera línea de defensa frente a ataques digitales

No es un secreto que hoy en día solo basta un clic para abrir la puerta a una ciberamenaza. Y es que un archivo, enlace o programa aparentemente inofensivo puede traer riesgos ocultos capaces de comprometer toda tu información confidencial.
No debemos dejar que las cosas lleguen a estos extremos. Por eso, entender qué es el antimalware, cómo actúa y por qué es tan importante no es solo una cosa de expertos en TI. Es una pieza clave para protegerte en el mundo digital. Así que, si estás listo para dar este salto ciberseguro, continúa leyendo este blog.
Primero, descubramos lo más básico: ¿qué es el antimalware?
Hablemos en términos simples. El antimalware son los distintos programas y herramientas que han sido diseñados para prevenir y combatir los ataques de malware o software malicioso en los dispositivos y sistemas informáticos.
Se trata de una medida de protección básica que muchos sistemas operativos incluyen de forma nativa. Por ejemplo, en el caso de Windows, los equipos vienen con el antimalware Windows Defender.
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Este tipo de software puede instalarse tanto en dispositivos individuales —como computadores y workstations— como en dispositivos de red, servidores y entornos en la nube.
Su tarea principal es detectar el malware y evitar los daños que puede causar en los sistemas informáticos. Es por esto que las herramientas antimalware son implementadas como una medida extra de prevención para proteger los dispositivos ante posibles brechas de seguridad y la pérdida de datos confidenciales.
Entonces, ¿cómo funciona el antimalware?
Seamos honestos. El malware no actúa al azar. Estas ciberamenazas siguen patrones y técnicas especializadas para infiltrarse, propagarse y causar daños en los sistemas. Entonces, comprender cómo funciona el antimalware es clave para identificar posibles riesgos y así anticipar ataques y reforzar la seguridad de la organización.
Ahora, exploremos las tres formas principales en la que funciona el antimalware.
Detección de malware basado en firmas
Los primeros software antimalware trabajaban por medio del reconocimiento de firmas de código malicioso que se habían identificado previamente en el sistema. Si un programa coincidía con esas firmas que habían sido almacenadas en la base de datos, se identificaba ágilmente como malware y se eliminaba del sistema.
Por sus características, este tipo de antimalware se ha convertido en una herramienta demasiado útil para detectar los keyloggers, adware y otros malwares conocidos.
No obstante, los ciberdelincuentes han desarrollado la habilidad de crear malware con códigos distintos. El objetivo es que no puedan ser detectados por medio de su firma. Debido a la fragilidad de este método, surge el enfoque heurístico.
Detección de malware basado en comportamiento
En otras palabras, la detección basada en el enfoque heurístico. Esta se lleva a cabo por medio de la evaluación sobre la forma en la que se comporta un programa. Además, se analiza su aspecto y la lógica de su código para detectar anomalías.
En términos coloquiales, si luego de la evaluación se determina que el software tiene un "mal comportamiento" ―por ejemplo, un software que intenta insertarse en procesos del sistema―, se marca como malware para su posterior eliminación.
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Es así que algunos antimalware de este tipo están diseñados para aprender de manera intuitiva y mejorar su capacidad para detectar nuevos programas maliciosos sin que un analista deba intervenir.
Sandboxing
No es una simple caja de arena. El sandboxing se define como una función de seguridad informática que se encarga de ejecutar el software sospechoso en un entorno virtual. El fin es brindar acceso a pocos recursos y así evaluar cómo se comporta.
Si el programa intenta entrar a otros recursos del sistema, distintos a los permitidos por el administrador, se elimina automáticamente. Gracias a esto, el malware no va a tener ninguna oportunidad de dañar el sistema o el dispositivo que buscó infectar.
El único problema con este método es que puede ser un proceso bastante lento, ya que el malware no siempre actúa de manera rápida.
¿Por qué debes contar con un antimalware en tu organización?
Con el paso del tiempo, el uso del internet cada vez implica nuevos riesgos informáticos. Y es que, desde la descarga de archivos desconocidos que pueden estar infectados hasta recibir ataques de ransomware, el uso de un antimalware robusto se vuelve una necesidad.
Si bien sabemos que esta capa extra de seguridad brinda un nivel básico de protección a los dispositivos y sistemas que usamos a diario, veamos a detalle qué más hace el antimalware por nuestra ciberseguridad:
Protege datos confidenciales, ya sean personales o de una organización.
Analiza cada sitio web, software y programa que utilizamos en busca de códigos maliciosos o archivos sospechosos.
Impide que el usuario ingrese a una página web sospechosa.
Genera informes detallados sobre la cantidad de infecciones actuales y su estado. Esto permite al usuario tomar decisiones sobre cuál es la manera más adecuada de proteger su sistema contra estas amenazas.
Hablemos de los tipos de antimalware
Así es. No existe solo un tipo de antimalware. Dentro de los que se han desarrollado hoy en día, cada uno tiene la tarea de cumplir con un objetivo específico y trabajar en un contexto en particular.
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Los tipos principales y más conocidos de antimalware hoy en día son los siguientes:
Software antimalware autónomo
Este tipo de antimalware se denomina como autónomo, ya que es portable. Lo anterior quiere decir que puede ser ejecutado por medio de una unidad USB sin la necesidad de instalarlo directamente en el computador del usuario.
Dicha herramienta está diseñada para ejecutar análisis avanzados y rápidos del sistema. El fin es identificar y eliminar malware.
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Un detalle a tener en cuenta es que este tipo de antimalware no brinda defensa en tiempo real ni cuenta con actualizaciones automáticas, por lo que se utiliza solamente en emergencias específicas.
Paquetes de software de seguridad
Los paquetes de software de seguridad integran múltiples tipos de software que brindan ciberseguridad integral en tiempo real.
Usualmente, estos paquetes incluyen el antimalware, un firewall, antispyware y sistemas de control parental. Sin embargo, algunos pueden incluir herramientas adicionales como VPN y gestores de contraseñas.
Software antimalware en la nube
Si, lo sabemos. Ahora todo está en la nube. Y el antimalware no es la excepción. Este tipo de tecnología examina archivos sospechosos desde la nube. Lo anterior reduce el consumo de recursos del sistema, lo cual permite una respuesta más ágil ante posibles amenazas.
Embeber el siguiente podcast: https://open.spotify.com/episode/3cIRsnkol6EHUmVCQb6HFU?si=fee1f8909008429d
Estos programas se componen de dos elementos: el software instalado en el dispositivo que analiza el sistema para buscar malware y el servicio web que analiza datos y los compara con una base de amenazas conocidas.
En este orden de ideas, algunos de los antimalwares más conocidos son:
Malwarebytes
SentineloNE
Windows Defender
VirusTotal
TotalAV
SpyHunter
Kaspersky Anti-Virus
Sin duda alguna, el antimalware ya no es opcional. Se ha convertido en la primera línea de defensa en un entorno digital cada vez más amenazante. Contar con la herramienta indicada te permite detectar, prevenir y responder ágilmente a ataques antes de que afecten tus sistemas y la privacidad de tu información.
¡Espera! Antes de irte, quédate con esta idea: invertir en un antimalware significa invertir en tu ciberseguridad y tranquilidad digital. Y tú, ¿ya cuentas con esta capa extra de seguridad? ¡Te leemos en los comentarios!