OpenClaw: sobre los agentes personalizados y sus nuevos riesgos
Desde el lanzamiento de OpenClaw, cientos de nuevos agentes autónomos de IA pululan en internet ofreciendo libertad total al usuario. ¿De qué se tratan los ‘claws’? ¿Qué es OpenClaw? ¿Cuáles son sus principales riesgos? Sobre esto y más conversaremos en este blog.
En la ya larga conversación sobre el impacto de la IA en la cotidianidad de los negocios, muchos han puesto reparos al valor que genera esta tecnología y a la falta de verdadera autonomía de los agentes de IA. OpenClaw apareció con la intención de resolver esa cuestión.
¿Qué es OpenClaw?
Es un agente de inteligencia artificial de código abierto, capaz de recordar contextos, ejecutar tareas y dedicarse a objetivos complejos que requieran largos periodos de investigación.
OpenClaw se define como un sistema agent-native, autoalojado, multicanal y pensado para asistentes de IA con memoria, sesiones, herramientas y routing entre agentes. Nació como Clawdbot, luego OpenClaw y ahora ‘claw’ se ha convertido en la etiqueta preferida para referirse a estos sistemas en diversos foros y redes sociales.
¿Qué son los ‘claws’?
Mashable describe los “claws” como asistentes personales open source que suelen correr localmente. Tienen acceso a correo, calendario, navegador, herramientas de código y modelos de IA para ejecutar tareas autónomas.
Podríamos decir que son agentes autónomos que tienen memoria y a los que puedes contactar desde tu perfil de WhatsApp.
En el ambiente OpenClaw puedes trabajar con una máquina virtual para que el sistema desarrolle sus tareas sin intervención humana.
De esta manera, puedes ingresar a la máquina virtual, abrir tu correo o tus conversaciones con ChatGPT y conectar al agente con tu app de mensajería. De ahí en adelante, puedes escribir al sistema desde WhatsApp y encargarle una tarea.
Contenido relacionado: ¿Qué es AEM? La evolución hacia la gestión autónoma de endpoints
Él accederá a los perfiles que dejaste abiertos en la máquina virtual. Podrá navegar, llenar formularios, responder correos y planear proyectos de amplio alcance dedicando un buen tiempo a una investigación profunda en lugar de brindar una respuesta rápida como la de cualquier chatbot.
El término ‘claw’ se popularizó gracias a una publicación en X del investigador de IA Andrej Karpathy, en la que dijo que estaba interactuando con sus ‘claws’ (agentes). Karpathy es ampliamente conocido por ser uno de los mayores promotores del concepto ‘vibe coding’. Cuando Karpathy acuña una nueva expresión, todo internet lo escucha.
‘Claw’ no es un nombre técnico propiamente. Es una etiqueta cultural. Se usa porque OpenClaw pegó fuerte como concepto y la comunidad empezó a llamar ‘claws’ a estos agentes personales semiautónomos.

Presentación de OpenClaw en su sitio web | openclaw.ai
¿Qué diferencia a un ‘claw’ de un chatbot?
Mientras el chatbot da repuestas rápidas, el agente de OpenClaw puede dedicar mucho más tiempo para hacer investigaciones más complejas. También cuenta con capacidades de autonomía para cumplir con ciertas tareas.
Sin embargo, aquí presentaremos las cinco diferencias esenciales de estos agentes.
Disponibilidad
Muchos agentes existen dentro de una sesión. Cuando la cierras, ya no están disponibles. Los ‘claw’ habitan en una máquina virtual y se mantienen atentos a tus indicaciones desde una app de mensajería. Están disponibles 24x7.Interfaz operativa
Un agente clásico vive en una app, API o IDE. Un ‘claw’ normalmente habita en la app de mensajería. No tienes que buscarlo en otro lugar. OpenClaw se define precisamente como un gateway entre apps de mensajería y asistentes de IA.Infraestructura propia
Muchos agentes dependen de un producto alojado por un tercero. El concepto ‘claw’ suele traer la idea de self-hosting: corre en tu máquina o servidor, bajo tus reglas.Proactividad
Un agente normal responde a un prompt. Un ‘claw’ aspira a ejecutar tareas de fondo y a planear el orden de ejecución de las mismas en función de un objetivo principal.Identidad personal
El ‘claw’ suele configurarse como un asistente personal, no como un agente genérico. Por ello las comunidades hablan de ‘mi claw’, casi como si fuera parte del equipo. Sus respuestas se van optimizando con cada nueva solicitud.
Los riesgos de OpenClaw
Si bien la adopción de esta tecnología ha crecido exponencialmente en los últimos meses, las preocupaciones por sus niveles de ‘autonomía’ también han empezado a dispararse.
Sin ir más lejos: ¿dejarías tu correo electrónico y tus perfiles personales abiertos en una máquina virtual para que un agente (al que no controlas todo el tiempo) gestione tu información?
Contenido relacionado: Los mejores agentes de IA para 2026: tu manual de éxito
Los agentes pueden ser inteligentes, pero no listos. Imagina que le pides a uno de estos sistemas revisar tu correo corporativo y eliminar todos los correos promocionales de la marca ‘A’. Como no hubo supervisión ni confirmación, terminó eliminando otros correos muy importantes de negocios con esa misma entidad.
De igual manera, si confiamos en las capacidades de esta tecnología… ¿con qué criterio podría decir que un tema A es más importante que un tema B? ¿Qué pasaría si al sistema le parece que el contenido de la carpeta ‘Confidencial’ realmente no es tan delicado?

El 65% de los usuarios de OpenClaw son del sector empresarial, siendo los roles financieros (25%) los que lideran la adopción. | openclawvps.io
Menos trend, más análisis
Implementar toda nueva tendencia vinculada con la IA puede ser el camino más rápido al fracaso. Como suele pasar con toda novedad tecnológica, conviene analizar la pertinencia, contemplar los riesgos, y evaluar pros y contras.
Muy seguramente, el diccionario de la IA seguirá creciendo con nuevos conceptos, nombres y etiquetas derivadas de los hallazgos de los usuarios. Lo bueno es que aún hay muchas opciones de nomenclatura y muchas nuevas tendencias por descubrir.