¿Qué se viene para la computación cuántica en los próximos años?

En la mañana, mientras preparas el desayuno, tu refrigerador inteligente te notificó que estaba por agotarse la leche. Después autorizaste el pedido con un toque en el reloj. En segundos, el sistema cuántico del supermercado calculó en segundos la mejor combinación de rutas y entregas para que recibiera todo en menos de una hora.
Al mismo tiempo, tu asistente virtual usó procesamiento cuántico para ajustar el consumo eléctrico de tu casa, equilibrando la energía entre los electrodomésticos y aprovechando las tarifas más bajas del día.
Para ti fue una rutina más, pero pensar que toda esa coordinación, optimización y aprendizaje se ejecutó gracias a la computación cuántica hace entender que su presencia simplemente será fundamental en nuestro día a día.
Cabe resaltar que faltan muchos años para ver este tipo de computación en nuestra rutina diaria.

Img. 1 - Componentes de una supercomputadora en San Diego (Bloomberg/Bing Guan)
La computación cuántica, durante años considerada un sueño futurista reservado para laboratorios y científicos, está cada vez más cerca de convertirse en una herramienta práctica con impacto en la industria.
A medida que nos acercamos a 2026, los avances tecnológicos, las inversiones de las grandes empresas y el creciente interés por resolver problemas imposibles para la computación clásica están acelerando un cambio de paradigma que podría redefinir cómo procesamos la información.
De la teoría a la aplicación
Hasta hace poco, hablar de computación cuántica implicaba lidiar con conceptos abstractos como los qubits, la superposición y el entrelazamiento cuántico.
Sin embargo, en los últimos años hemos visto cómo empresas como IBM, Google y otros gigantes de la industria —junto con instituciones de investigación— han logrado progresos significativos en la estabilidad y la escalabilidad de los sistemas cuánticos.
Para 2026, se espera que los prototipos de ordenadores cuánticos superen la barrera de los 1.000 qubits utilitarios. Esto significa no solo un aumento en potencia, sino en precisión y corrección de errores.
El reto hasta ahora ha sido mantener la coherencia cuántica —que los qubits no pierdan su estado al interactuar con el entorno—, pero nuevos métodos de enfriamiento criogénico, circuitos superconductores y técnicas de corrección cuántica están mitigando este obstáculo.
La era de la ventaja cuántica comercial
Uno de los conceptos más esperados es la “ventaja cuántica comercial”, el momento en el que la computación cuántica ofrecerá beneficios reales para las empresas frente a la computación tradicional.
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Si bien Google anunció haber alcanzado una “supremacía cuántica” teórica en 2019, ese logro era más demostrativo que práctico. En 2026, se espera que esta ventaja comience a verse reflejada en sectores como:
Farmacéutica y medicina: el diseño de nuevos medicamentos mediante simulaciones moleculares cuánticas reducirá años de investigación y millones de dólares en costos de prueba.
Finanzas: los bancos podrían optimizar carteras de inversión y evaluar riesgos con modelos mucho más precisos.
Logística y transporte: optimización de rutas globales, procesamiento masivo de datos meteorológicos o gestión de cadenas de suministro a gran escala.
Ciberseguridad: aunque el riesgo cuántico para la criptografía es real, también lo son las oportunidades de crear algoritmos de seguridad cuántica imposibles de vulnerar con métodos clásicos.

Img. 2 - Hartmut Neven (izquierda) y Anthony Megrant, de Google Quantum AI, examinan un criostato para enfriar chips de computación cuántica en el laboratorio de Google Quantum AI (Stephen Nellis/Reuters)
Estos avances no se darán de la noche a la mañana, pero el 2026 se perfila como un punto de inflexión en el que muchos proyectos pasarán de fase experimental a pruebas piloto.
El auge del software cuántico y la nube híbrida
Un cambio clave que veremos en el próximo año será la democratización del acceso a la computación cuántica a través de la nube cuántica. Plataformas como IBM Quantum, Amazon Braket o Microsoft Azure Quantum están permitiendo que investigadores, startups y universidades experimenten con hardware cuántico sin necesidad de poseer uno físicamente.
Además, la tendencia apunta hacia modelos híbridos en los que computadores clásicos y cuánticos trabajen de forma sincronizada.
En lugar de reemplazar totalmente los sistemas actuales, la computación cuántica actuará como un acelerador especializado. Resolverá cálculos complejos mientras los procesadores tradicionales manejan las tareas generales.
Este enfoque híbrido está impulsando la aparición de nuevas herramientas de desarrollo cuántico —como Qiskit, Cirq o Q#— y lenguajes de programación diseñados para abstraer la complejidad cuántica y acercarla a los desarrolladores.
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Es probable que surjan nuevos frameworks estandarizados y API que simplifiquen aún más la programación cuántica. Esto facilitará la adopción por parte de empresas no especializadas.
Desafíos en la barrera de la corrección de errores y la seguridad
Aunque el entusiasmo es enorme, los retos no son menores. El principal sigue siendo la corrección de errores cuánticos.
Los qubits son extremadamente sensibles. Cualquier mínima vibración, radiación o cambio de temperatura puede alterar su estado. La corrección de errores requiere qubits adicionales para validar los resultados, lo que aumenta exponencialmente la complejidad del sistema.
Adicionalmente, el auge de la computación cuántica plantea una amenaza directa a los métodos de encriptación actuales, especialmente al esquema RSA.
Los algoritmos cuánticos, como Shor, podrían en teoría romper claves criptográficas de 2048 bits en minutos. Lo anterior obligará a una transición global hacia la criptografía postcuántica. En 2026, veremos cómo gobiernos y empresas empiezan a migrar activamente hacia estos nuevos estándares de seguridad.
Inversión y mercados: una industria en expansión
El mercado de computación cuántica, que en 2024 valía aproximadamente 300 millones de dólares, podría alcanzar en 2030 un valor de 4.000 millones de dólares, según proyecta un informe publicado por el Bank Of America.
Ahora bien, IDC y Gartner prevén que la inversión global en tecnologías cuánticas superará los 25.000 millones de dólares para 2026, impulsada por fondos públicos y privados.
Los países que lideran la carrera son Estados Unidos, China y Europa. Sin embargo, Latinoamérica empieza a ganar terreno a través de programas de investigación en Brasil, México, Chile y Colombia.

Img. 3 - Un investigador de IBM sostiene la oblea, o la lámina de silicio utilizada para crear procesadores y chips, del procesador cuántico experimental Loon de la compañía (IBM)
Al mismo tiempo, veremos surgir startups especializadas en algoritmos cuánticos, servicios de consultoría y formación técnica. Esto ampliará el talento disponible.
Datos de McKinsey & Company revelan que la computación cuántica podría generar un aumento de valor de 1,3 billones de dólares en ciertas industrias para 2035.
La demanda de ingenieros cuánticos, desarrolladores en simulación y expertos en seguridad postcuántica crecerá de forma notable. Lo anterior generará un nuevo nicho laboral altamente competitivo.
Camino hacia una revolución silenciosa
La computación cuántica no reemplazará a la clásica en 2026, pero sí comenzará a convivir con ella de manera más visible y práctica.
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Estaremos frente a una revolución silenciosa, en la que las grandes empresas y centros de investigación integrarán progresivamente capacidades cuánticas en sus flujos de trabajo. Esto marcará el inicio de una nueva etapa en la historia de la informática.
El año 2026 no será el punto de llegada, sino el inicio de la madurez cuántica. Será el momento en el que las promesas comenzarán a entrar en materia. Una vez más, la humanidad se encuentre al borde de redefinir lo que es posible mediante la computación.
Estamos hablando de que la computación cuántica supondrá un 'boom' similar o superior a cuando salió a la luz la inteligencia artificial.
Mientras esperamos esta próxima revolución tecnológica, te invito a leer más sobre este tema en nuestro blog de ManageEngine LATAM.
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