¿Qué dijeron los grandes líderes del mundo sobre el futuro tecnológico?

Presidentes, CEO del mundo tech y líderes de opinión de peso —como los CEO de Microsoft, X y Tesla, Palantir y del mismo Foro, entre otros— opinaron sobre lo que será el futuro en términos tecnológicos y hacia dónde vamos. ¡Descubra qué dijeron sobre el futuro cercano de la tecnología!
Polémico ha resultado el último Foro Económico Mundial 2026, en Davos. Varios mensajes de peso se expresaron en el escenario que agrupó a casi 3.000 líderes de más de 130 países bajo el lema “Un espíritu de diálogo“.
Sus visiones, opiniones sobre tecnología, también dejaron algunas pistas de lo que podría vislumbrarse en un futuro cercano para este sector. Para que no se las pierda, en este blog de ManageEngine realicé la compilación de las posturas que revelaron los poderosos del mundo tech sobre lo que nos espera.
Contenido relacionado: IDC publicó sus 10 predicciones sobre IA y tecnología para los próximos tres años
1. La IA como infraestructura fundamental, Jensen Huang, CEO de NVIDIA
“Construyan su propia IA. Aprovechen su recurso natural fundamental, que es su idioma y su cultura. Desarrollen su IA, continúen perfeccionándola y hagan que su inteligencia nacional sea parte de su ecosistema”, Jensen Huang, CEO de NVIDIA.
El CEO de NVIDIA, líder mundial en computación de inteligencia artificial, pronunció estas palabras en medio de una conversación con Larry Fink, copresidente interino del Foro Económico Mundial, cuando se refirió al momento que transita la Inteligencia Artificial (IA).
Señaló, por ejemplo, que la inteligencia artificial se encuentra en un momento de cambio de plataforma, como ocurrió con otras tecnologías, tales como el internet y la nube móvil.
Pero la oración explica que lo diferente de la IA es que esta puede comprender información que no está estructurada y actuar sobre esta. La catalogó como el mayor desarrollo de infraestructura en la historia de la humanidad (chips, la nube, el propio modelo de IA y la aplicación, las cuales deben escalar en conjunto).
Además, destacamos las siguientes ideas de su intervención:
- La inteligencia artificial debe convertirse en infraestructura básica para todos los países, no solo para las economías desarrolladas. Al combinar modelos de IA con conocimiento local, las naciones pueden adaptar la tecnología a su idioma, cultura y necesidades específicas, fortaleciendo así su soberanía tecnológica.
- La IA es más accesible y fácil de usar que cualquier generación previa de software. Esto la convierte en una herramienta poderosa para cerrar las brechas tecnológicas, especialmente en economías emergentes.
- Huang enfatiza la importancia de que los países desarrollen su propia IA, aprovechando sus recursos culturales y lingüísticos como activos estratégicos, y que integren esa “inteligencia nacional” dentro de su ecosistema productivo.
- El crecimiento impulsado por la IA solo será sostenible si es inclusivo. La participación amplia —incluyendo al ciudadano promedio, ahorradores y jubilados— es clave para evitar exclusión social y para legitimar el impacto económico de la IA.
- Contrario a lo que se cree, la IA crearía empleos de alta calidad. La inversión masiva en inteligencia artificial y su infraestructura no destruye el empleo, sino que reconfigura el trabajo hacia roles de mayor valor. Esto permite que los profesionales se concentren en el propósito humano de sus funciones, mientras la IA automatiza tareas operativas y repetitivas.
2. Impacto laboral de la IA, con Christy Hoffman
“La IA se vende como una herramienta de productividad, lo que a menudo significa hacer más con menos trabajadores”, manifestó Christy Hoffman, secretaria general del sindicato UNI Global Union, que representa a 20 millones de trabajadores.
En el Foro se abordó la discusión sobre cómo impactará la implementación de IA a los puestos de trabajo y la verdadera capacidad que tiene la tecnología para crear empleo.
Entre los altos ejecutivos que se reunieron, existe una plena conciencia de que algunos puestos de trabajo desaparecerán. Pero, al mismo tiempo, se crearán nuevos.
Sin embargo, como informó el medio de comunicación Reuters, la IA va a ser usada como una excusa por las empresas que ya tenían previsto realizar despidos. El debate al respecto también señaló el escepticismo latente y se vislumbraron algunos efectos negativos de la IA.
Se mencionó que, por ejemplo, los Chatbots podrían "llevar a los consumidores a episodios de psicosis y suicidio". Adicionalmente, los líderes sindicales cuestionaron el costo de los recientes avances tecnológicos.
Al respecto, Hoffman lanzó la oración que destacamos al principio, en la que señala que la IA se vende como una herramienta de productividad. Sin embargo, esto se ha traducido en la práctica a un mecanismo para reducir la cantidad de trabajadores y no necesariamente para mejorar sus condiciones laborales o redistribuir mejor el trabajo.
Esto se suma a las dudas sobre los enormes costos que implica la IA, en general.
Contenido relacionado: El nuevo chatbot de la CIA: Innovación y desafíos
3. IA vs. el futuro del trabajo con Julie Teigland, Vicepresidenta Global, EY
“Lograr el retorno de la inversión en IA requiere… una reestructuración organizacional y una profunda inversión en las personas”.
Esta oración de Julie Teigland —Vicepresidenta Global de EY, Ernst & Young Global Limited, una firma global de servicios profesionales— en Reuters subrayó que la adopción de IA necesita inversión humana y no solo en tecnología.
La premisa de Teigland es que las empresas no "obtendrán ganancias de productividad gracias a la IA si no invierten también en personas reales y rediseñan la forma en la que se hace el trabajo".
Eso implica que se capacite a los trabajadores en nuevas tecnologías, pero que además se ejecute un rediseño de roles para que se logren ganancias considerables en la productividad semanal.
Contenido relacionado: IA: ¿una nueva burbuja?
También señala otro factor que debería empezar a revisarse: la transformación del trabajo operativo. Teigland señala que el trabajo será multigeneracional. Esto modificará los puestos del nivel inicial y las tareas rutinarias de oficina. "Los empleados pasarán de supervisar la tarea a estar por encima del circuito".
Contenido relacionado: Seis ejemplos de empresas que han implementado la IA
Otra oración que llamó la atención sobre la pérdida y ganancia de trabajos fue la de Dario Amodei, consejero delegado y cofundador de Anthropic. Es una empresa emergente estadounidense de investigación y desarrollo de inteligencia artificial.
Señaló que la inteligencia artificial podría "eliminar la mitad de los empleos de oficina de nivel inicial. Y aunque ahora no hay un impacto masivo de la IA en el mercado laboral, sí se observan cambios en el sector de la programación", reportó Euronews.
Alex Karp —CEO de Palantir, empresa de software especializada en el análisis avanzado de grandes volúmenes de datos (Big Data)— también pronunció una oración un poco alarmante al respecto:
“La IA destruirá empleos en las humanidades”, dijo Karp, CEO de Palantir, en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, según Fortune.
Karp, que estudió filosofía en el pasado, señaló que, por ejemplo, "los perfiles profesionales que solo estudiaron humanidades y que con suerte tengan alguna otra habilidad tendrán muy difícil comercializar esos talentos frente a la IA", refiriéndose a su propia experiencia para conseguir su primer empleo.
El CEO de Palantir también había recordado ciertos perfiles universitarios graduados de universidades reconocidas que carecen de habilidades especializadas. Estas serán, según se infiere de su discurso, indispensables para competir en un mercado futuro que se base en IA.
Contenido relacionado: El futuro de las organizaciones en la era de la IA y la Ciberseguridad | ManageEngine LATAM
4. Implementación de la IA desigual, Satya Nadella, CEO de Microsoft
“Como comunidad global, tenemos que llegar a un punto en el que usemos la IA para hacer algo útil que cambie los resultados para las personas, las comunidades, los países y las industrias", Satya Nadella, CEO de Microsoft.
Estas palabras resaltan que la adopción de IA debe generar beneficios concretos para la sociedad. Sin embargo, Nadella advirtió que el despliegue de la inteligencia artificial en el mundo será desigual debido a factores como el acceso al capital y la infraestructura, según reportó el medio de comunicación Euronews.
Nadella señaló además que se requieren ciertas capacidades para aprovechar todo el potencial de la IA, algunas como:
- Atraer inversión
- Infraestructura de apoyo
- Políticas atractivas para atraer capital público y privado
Nadella plantea una IA con propósito y con condiciones habilitantes claras. Sin inversión, infraestructura y políticas adecuadas, la IA corre el riesgo de beneficiar solo a unos pocos. Con ellas, puede convertirse en un motor de desarrollo más amplio y equitativo.
“Para que la IA sea tolerable para las personas y los gobiernos, debemos asegurarnos de que brinde beneficios significativos… o corremos el riesgo de erosionar la confianza pública”, Satya Nadella (CEO de Microsoft).
El llamado es a que la IA tenga beneficios tangibles para mantener su legitimidad social.
Una postura similar la manifestó Brad Lightcap, Director de Operaciones de OpenAI, quien señaló que “el futuro ya está aquí, solo que no está distribuido uniformemente”. Estaba refiriéndose a la brecha global en el acceso a la IA y tecnologías conexas, según se reportó en Bloomberg.
5. IA y geopolític a, Akshay Joshi, director de Ciberseguridad del WEF
“La geopolítica está hoy profundamente entrelazada con la ciberseguridad y se ha convertido en un rasgo característico de las estrategias cibernéticas”, Akshay Joshi, director del Centro de Ciberseguridad del Foro Económico Mundial (WEF).
Joshi señala a la IA como un riesgo inmediato y un desafío de ciberseguridad urgente en el mundo. Si bien los riesgos aumentan con cada cambio tecnológico importante, el peligro que apunta deviene de la velocidad y la escala de su adopción.
Lo anterior se debe a que la IA permite que los ataques sean más rápidos, masivos y sofisticados, reduciendo barreras técnicas para los atacantes.
En el campo geopolítico, Cathy Li —responsable del Centro de Excelencia en IA del WEF— también destacó con estas palabras:
“Intentamos apartarnos de la idea de que debe implicar una propiedad nacional total de la IA y avanzar hacia una interdependencia estratégica”.
Esta postura aborda que la soberanía de la IA no significa aislamiento tecnológico, sino cooperación. Además, de acuerdo con Euronews, Li señaló que la tecnología cuenta con un papel relevante en la manera en que los países se posicionan en el mundo.
Actualmente existe una carrera global para asegurar la independencia tecnológica y, según Li, "en este entorno geopolítico, cada país hace su propia planificación. Por supuesto, la gente está preocupada por no tener la llamada soberanía".
En este sentido, Li señala la soberanía tecnológica como aquella capacidad de un país de controlar y gobernar de forma independiente sus propios sistemas de inteligencia artificial, según explicó el medio. Y las tensiones geopolíticas han acrecentado esto como una prioridad para muchos países.
Sin embargo, lejos de que esta carrera por la soberanía de la IA genere una política individualista, subraya la importancia de la cooperación entre territorios para lograr que se garantice que todos los territorios se puedan beneficiar de la tecnología.
Nadella, CEO de Microsoft, también señaló que dentro de los desafíos geopolíticos y éticos se encuentran desde las restricciones al comercio de chips hasta el aumento de ciberamenazas y desinformación, como reportó Euronews.
Contenido relacionado: IA: ¿una nueva burbuja?
6. Elon Musk y sus declaraciones más polémicas durante el Foro en Davos
“Es posible que tengamos una IA más inteligente que cualquier ser humano para finales de este año (2026) y definitivamente para el año que viene... Para el 2030, la IA probablemente será más inteligente que toda la humanidad junta”, dijo Elon Musk, según se reportó en Business Today.
Si bien Elon Musk es admirado y criticado, sus declaraciones en Davos fueron reveladoras. El magnate del sector de la tecnología aseguró que la IA está experimentando un rápido desarrollo. Al mismo tiempo, enfrenta un gran desafío: la energía.
Musk atribuye esta velocidad a los avances simultáneos en potencia computacional y software de IA, que están impulsando un crecimiento exponencial del rendimiento de los sistemas.
Esto se presenta como un factor limitante para su evolución. Además, manifestó que el sol es la mayor fuente de energía que podría ser aprovechada para esta tecnología, algo que países como China tienen muy claro.
Estas fueron otras de sus ideas destacadas durante Davos:
El principal cuello de botella ya no es tecnológico. Según Musk, el desafío central de la industria ya no es el desarrollo de chips ni de modelos, sino una limitación estructural externa (energía).
La energía eléctrica se convierte en el factor crítico. Advierte que la disponibilidad de electricidad será el verdadero límite para la expansión de la IA, ya que la generación de energía crece mucho más lento que la capacidad de producción de chips.
Riesgo de desalineación entre hardware y energía. Musk alerta que el mundo podría llegar pronto a una situación en la que se fabriquen más chips de IA de los que pueden ser alimentados, lo que introduce un riesgo sistémico para el despliegue masivo de la tecnología.
IA ubicua. Musk señala que la automatización extrema e IA combinadas pueden desencadenar una expansión económica radical.
Habrá muchos más robots que personas. Una oración de Musk polémica, pues habla de un futuro en el que la robótica no solo es ubicua (que está presente al mismo tiempo y en todas partes, algo así como Dios), sino dominante en comparación con la población humana. Esto subraya la visión que plantea de transformación social y económica.
Bill Gates y sus preocupaciones sobre problemas por resolver
"Ciertamente hay problemas, pero todos son problemas solucionables", Bill Gates, Forbes y Reuters.
Sin duda, Bill Gates es un optimista. Durante el Foro, destacó con esta oración un posicionamiento más pragmático frente a los retos de la IA. Sobre el tema, señala que los impactos negativos de la IA son gestionables.
Por un lado, admite que existen problemas reales asociados a la IA (empleo, transición laboral, desigualdad). Por el otro, afirma que no son insuperables.
Adicionalmente, subrayó diversos puntos favorables provenientes del uso de la IA. Estos son algunos:
La IA aumentará la productividad económica. Gates sostiene que el principal efecto macroeconómico de la IA será una economía más productiva, lo que históricamente ha sido positivo para el crecimiento y el bienestar general. “Su economía se vuelve más productiva. Eso suele ser algo bueno”.
La IA traerá oportunidades, pero también disrupción. Reconoce explícitamente que la IA no es solo una promesa de beneficios, sino una fuerza disruptiva que transformará el empleo, los modelos de negocio y la estructura económica. El mundo debe prepararse activamente para ambos efectos.
La política pública debe involucrarse más. Propone que los gobiernos entiendan mejor la tecnología para poder regularla con criterio y plantea la posibilidad de gravar actividades relacionadas con la IA como un mecanismo para apoyar a los trabajadores afectados por la transición.
La adaptación institucional es tan importante como la tecnológica. Implícitamente, Gates sugiere que el desafío no es solo técnico, sino institucional y político. Sin comprensión profunda de la IA por parte de los responsables de decisión, será difícil distribuir sus beneficios de forma equitativa.
Conclusión
El Foro Económico Mundial 2026 dejó claro que la inteligencia artificial ya no es una promesa, sino que es una infraestructura estratégica y un motor económico.
Líderes como Jensen Huang y Satya Nadella la proyectan como base del desarrollo nacional. El debate laboral advierte que su impacto dependerá de la inversión en talento y en rediseño organizacional. La pregunta no es si transformará el mundo, sino cómo se gestionará esa transición.
A la par, la IA quedó atravesada por la geopolítica, la ciberseguridad y el desafío energético. Voces como Elon Musk y Bill Gates anticipan un crecimiento exponencial con riesgos gestionables. Pero condicionan su legitimidad a beneficios tangibles y políticas públicas efectivas.
De manera que el futuro tecnológico ya está en marcha y el reto será hacerlo inclusivo y sostenible.