Seguridad de endpoints centrada en identidad: el desafío que plantean los agentes de IA

La creciente adopción de agentes de IA está redefiniendo la seguridad empresarial. Conozca los nuevos riesgos que enfrentan los endpoints y cómo prepararse para mitigarlos.
Durante años, las estrategias de seguridad de endpoints partieron de una premisa simple. Detrás de cada acción había una persona. Hoy, esa realidad está cambiando. Los agentes de IA ya pueden acceder a información, interactuar con aplicaciones corporativas y ejecutar tareas de forma autónoma.
Sin embargo, mientras estas nuevas identidades digitales ganan protagonismo, muchas organizaciones siguen otorgando accesos y privilegios bajo modelos diseñados exclusivamente para usuarios humanos.
Contenido relacionado: Cuándo NO automatizar un proceso de TI
El resultado es una nueva brecha de seguridad: empresas preparadas para gestionar dispositivos, pero no identidades capaces de actuar por sí mismas.
En un entorno donde las automatizaciones y los agentes inteligentes son cada vez más comunes, proteger dispositivos sigue siendo fundamental, pero ya no es suficiente. La verdadera pregunta es si las organizaciones están preparadas para adoptar una seguridad de endpoints centrada en identidad y alineada con el modelo Zero Trust.
Para responderla, primero debemos entender qué cambió con la llegada de la IA y por qué está redefiniendo la forma en que protegemos los endpoints.
¿Qué cambió con la llegada de los agentes de IA?
La inteligencia artificial ya no se limita a responder preguntas o generar contenido. Cada vez más organizaciones están incorporando copilots, asistentes inteligentes y agentes capaces de ejecutar tareas, interactuar con aplicaciones empresariales y automatizar procesos completos.
Esta transformación ya está impactando el entorno laboral. Según Gallup, el uso de IA en el trabajo prácticamente se duplicó en dos años, pasando del 21% de los empleados en 2023 al 40% en 2025.
Figura 1. Evolución del uso de inteligencia artificial en el entorno laboral entre 2023 y 2025. Fuente: Gallup
Al mismo tiempo, la IA está cada vez más presente en los entornos donde los empleados trabajan a diario. Navegadores, plataformas de colaboración, herramientas de productividad y aplicaciones corporativas. Esto significa que una parte creciente de la actividad empresarial ocurre directamente desde los endpoints.
Antes de continuar, conoce qué son los agentes de IA y cuáles liderarán esta evolución en Los mejores agentes de IA para 2026: tu manual de éxito.
Como resultado, los endpoints se han convertido en un punto de convergencia entre usuarios, aplicaciones, datos y automatizaciones. Cada nueva integración de IA amplía las capacidades de negocio, pero también incrementa la superficie de ataque y la complejidad para controlar quién tiene acceso a qué recursos.
En este escenario, el desafío ya no es únicamente cómo proteger los dispositivos, sino cómo gestionar de forma segura las identidades, permisos y niveles de acceso que operan dentro de ellos.
Cuando proteger el dispositivo ya no es suficiente
Mantener los endpoints actualizados, parchados y alineados con las políticas corporativas sigue siendo una práctica esencial. Sin embargo, los atacantes ya no buscan únicamente explotar vulnerabilidades técnicas. Cada vez más intentan aprovechar credenciales comprometidas, accesos excesivos y privilegios mal gestionados.
Pensemos en un escenario simple. Un endpoint cumple con todas las políticas de seguridad, pero una identidad con privilegios elevados es comprometida. En ese caso, el atacante no necesita vulnerar el dispositivo. Puede utilizar los accesos ya existentes para moverse dentro de la organización.
Esta realidad se vuelve aún más relevante en entornos impulsados por IA. IBM encontró que el 97% de las organizaciones que sufrieron incidentes de seguridad relacionados con IA carecían de controles de acceso adecuados para estos sistemas.
Aquí es donde entra en juego el modelo Zero Trust. En lugar de asumir que un usuario o aplicación es confiable por estar dentro de la red o utilizar un dispositivo autorizado, cada acceso debe validarse de forma continua según su contexto y nivel de riesgo.
Para llevar este modelo a la práctica, muchas organizaciones están adoptando un enfoque de Identity-First Security. Este complementa la protección tradicional de endpoints al poner el foco en quién solicita acceso y qué permisos realmente necesita.
Cinco riesgos que podrían estar pasando desapercibidos en su organización
La adopción de herramientas basadas en IA está creciendo más rápido que las estrategias para gobernarlas. Como resultado, muchas organizaciones están incorporando nuevos riesgos sin ser plenamente conscientes de ello.
Esta preocupación no es teórica. De acuerdo con IBM y Ponemon Institute, el 63% de las organizaciones aún carece de políticas de gobernanza para gestionar la IA o prevenir la proliferación de Shadow AI.

Figura 2. Principales riesgos de seguridad asociados a la adopción de herramientas y agentes de IA en los entornos corporativos.
Fuente: Elaboración propia de ManageEngine.
La buena noticia es que estos riesgos pueden mitigarse cuando las organizaciones combinan visibilidad, control de accesos y una gestión integral de los endpoints.
¿Cómo dar el siguiente paso hacia una seguridad de endpoints centrada en identidad?
Proteger los endpoints en la era de la IA requiere algo más que mantener los dispositivos actualizados. También implica controlar qué aplicaciones pueden ejecutarse, quién tiene acceso a recursos críticos y cómo responder rápidamente ante nuevas amenazas.
Para enfrentar estos desafíos, las organizaciones necesitan combinar visibilidad, control y automatización en una única estrategia de seguridad de endpoints.
Con una plataforma unificada como Endpoint Central, las organizaciones pueden fortalecer su estrategia mediante capacidades como:

Figura 3. Capacidades clave para fortalecer una estrategia de seguridad de endpoints. Fuente: Elaboración propia de ManageEngine.
En un entorno donde las identidades humanas y las impulsadas por IA interactúan constantemente con los endpoints, contar con herramientas que combinen gestión, visibilidad y seguridad ya no es una ventaja competitiva. Es una necesidad.
Encuentre más detalles sobre los productos de la suite de gestión y seguridad de endpoints aquí.
La adopción de la IA no está creando un nuevo problema de seguridad
Está exponiendo las limitaciones de modelos de confianza que muchas organizaciones llevan años utilizando. A medida que agentes, copilots y automatizaciones ganan protagonismo, la capacidad de controlar accesos, privilegios e identidades será tan importante como la protección de los propios dispositivos.
Las empresas que comiencen a construir una estrategia centrada en identidad hoy no solo estarán mejor preparadas para reducir riesgos, sino también para aprovechar todo el potencial de la IA con mayor confianza y control.