El principal desafío es la proliferación de herramientas. Las herramientas tradicionales suelen tener dificultades para rastrear los datos a medida que pasan de un servidor local, atraviesan un centro de datos privado y llegan a un microservicio alojado en la nube. Esto genera puntos ciegos que pueden dificultar la detección de problemas de rendimiento.El monitoreo de redes híbridas permite superar este desafío al ofrecer una vista unificada tanto del hardware físico, como routers y switches, como de los recursos virtuales en la nube, como VPC e instancias EC2. Al normalizar los datos provenientes de diferentes fuentes en un único panel, los equipos de TI pueden rastrear toda la ruta de comunicación y detectar, por ejemplo, si un cuello de botella en un firewall local está afectando el rendimiento de una aplicación de alta velocidad alojada en la nube.
Otros desafíos asociados con el monitoreo de redes híbridas incluyen:
- Obtener una visibilidad detallada de toda la red híbrida.
- Monitorear de forma proactiva los componentes de la red.
- Supervisar la disponibilidad de las aplicaciones.
- Proteger la red frente a amenazas y vulneraciones de la privacidad.
- Monitorear la conectividad entre la infraestructura local y la nube.