El monitoreo del rendimiento de la red incluye procesos que ayudan a mejorar la calidad de la red. Supervisar periódicamente las métricas de rendimiento ayuda a que una red funcione debidamente y a comprobar su salud. Cualquier organización con una arquitectura de red simple o compleja que desee una buena productividad, satisfacción del cliente y seguridad se beneficiará de una potente herramienta de monitoreo de red.
Dependiendo del tamaño y la complejidad de una red, gestionar el rendimiento puede ser una tarea difícil. A continuación, se exponen los cinco principales retos a la hora de monitorear el rendimiento de la red.

El monitoreo del rendimiento de la red y su gestión implica manejar enormes conjuntos de datos. Esto se debe a que los datos crecen con el tiempo. En consecuencia, estos sobrecargan la CPU. Lo anterior impide que su aplicación, los procesos asociados y los servidores funcionen adecuadamente. Comprender el uso del rendimiento y planificar la capacidad de su red es crucial para evitarlo. Además, ser capaz de analizar los datos y solucionar los problemas ayuda a mantener la red inmune a cualquier amenaza. De ahí que sea fundamental un monitor del rendimiento de la red.
Normalmente, se establece una medida estándar para cada métrica con el fin de analizar el rendimiento de la red. Como cada organización tiene una expectativa diferente de monitoreo, esta línea base se debe adaptar a través de pruebas e informes.
Uno de los retos más infravalorados del monitoreo del rendimiento de la red es identificar fallos de forma proactiva. Aunque todos los nuevos softwares para monitorear redes vienen con umbrales y sistemas de alerta dinámicos, es importante elegir la herramienta adecuada para evitar fallos. Para cada error de red, desde el desajuste de protocolos hasta los errores de DNS o el tiempo de espera de TCP, es fundamental identificar la causa raíz para asegurarse de que el mismo problema no se repita. Sin embargo, correlacionar enormes pilas de datos supone un gran desafío.
Tener un profundo conocimiento de la red y sus métricas ayuda a unificar la base de datos. Esto permite resolver rápidamente el problema antes de que afecte al usuario final.
Existen varias métricas de rendimiento de red: pérdida de paquetes, duplicación de paquetes, latencia, velocidad de transferencia y fluctuación. La utilidad de determinados datos depende de los problemas a los que se ha enfrentado la compañía. Cada empresa es diferente y las necesidades de monitoreo también pueden variar en consecuencia. Utilizar métricas no consiste en recopilar todos los datos que su software de monitoreo de red pueda generar. Se trata de elegir los datos adecuados para resolver un problema. Organizar los datos relevantes junto con una correlación de datos adecuada se convierte en una herramienta poderosa a la hora de ampliar su negocio.
Es crucial tomar conciencia de los componentes presentes en la red. La visibilidad arroja luz sobre el tráfico de entrada y salida de la red. Un aumento de este tráfico apunta rápidamente hacia una actividad sospechosa. No obstante, monitorear el tráfico es cada vez más complicado. Esto se debe a que la tecnología sigue evolucionando.
Incluso ahora, el tráfico de la red en tiempo real se controla manualmente. Analizar la ruta de la red es crucial, pero difícil. Visualizar las partes de la red que tienen acceso a fuentes externas es aún más complejo. En tales casos, la denegación de acceso se debe actualizar manualmente. La visualización de redes transforma estadísticas complejas en datos intuitivos y fáciles de entender. Por desgracia, la mayoría de las soluciones de monitoreo no tienen una presentación visual clara. Debe elegir una herramienta que ofrezca al menos tres o cuatro formas de visualizar la red.
Hay muchos más retos a los que se enfrenta el monitoreo del rendimiento de la red:
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