¿Qué es el modelo de cambio de Kurt Lewin?

¿Qué es el modelo de cambio de Kurt Lewin?

Imagina que en tu empresa de tecnología deciden cambiar la plataforma que usan a diario para gestionar proyectos. Pasan de hojas de cálculo a una herramienta colaborativa en la nube.

Al principio, el equipo se muestra incómodo. Teme perder información o no entender el nuevo sistema (fase de descongelar). Luego comienzan las capacitaciones. Prueban la nueva plataforma y poco a poco descubren que les ahorra tiempo y mejora la comunicación (fase de cambio). Tras unas semanas, todos se acostumbran. La herramienta se integra al flujo de trabajo y nadie quiere volver al método viejo (fase de recongelar).

Así, paso a paso, la empresa logró adoptar un cambio importante sin caos ni resistencia, exactamente como plantea el modelo de Kurt Lewin.

En el mundo empresarial actual, donde la tecnología avanza más rápido que la capacidad humana de adaptarse, entender cómo gestionar el cambio se ha vuelto esencial.

Uno de los marcos más influyentes en este tema es el modelo de cambio de Kurt Lewin, creado por el psicólogo social germano-estadounidense en la década de 1940.

Lewin observó que todo proceso de cambio pasa por etapas naturales que pueden gestionarse para minimizar la resistencia y aumentar el éxito.

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Su modelo, conocido como “Descongelar – Cambiar – Recongelar” (Unfreeze – Change – Refreeze), se aplica hoy no solo en gestión organizacional, sino también en la transformación digital de empresas de TI que evolucionan de manera constante.

Entendiendo el modelo de Lewin 

Lewin propuso que, al igual que un bloque de hielo que debe derretirse antes de adoptar una nueva forma, las organizaciones deben “descongelar” su manera actual de operar antes de implementar un cambio significativo.

Una vez que los equipos están listos, se pasa a la fase de cambio, donde se introducen las nuevas prácticas, estructuras o tecnologías. Finalmente, en la fase de “recongelamiento”, la nueva forma de trabajar se consolida y estabiliza.

Este concepto, aunque simple, es extremadamente poderoso porque aborda el cambio desde el punto de vista humano. Reconoce la inercia cultural, la incomodidad ante lo desconocido y la necesidad de tiempo para asimilar nuevas formas de trabajo.

Fig. 1 - Representación grafica del modelo Kurt Lewin.

En las empresas de TI —donde la innovación es constante— este modelo se convierte en una herramienta estratégica para guiar transformaciones tecnológicas, migraciones de sistemas o adopciones de nuevas metodologías como Agile o DevOps.

Fase 1: Descongelar — Preparar el terreno 

En el contexto de las empresas de TI, “descongelar” significa romper la zona de confort tecnológica y mental de los equipos. Antes de introducir una nueva herramienta o proceso, el liderazgo debe dejar claro por qué el cambio es necesario.

Por ejemplo, si un área de infraestructura tradicional necesita migrar hacia la nube, los líderes deben comunicar los motivos —mejor rendimiento, reducción de costos, escalabilidad y competitividad— y mostrar datos concretos que justifiquen el movimiento.

Aquí también entra en juego la gestión del miedo al cambio. Los profesionales de TI pueden mostrar resistencia al pensar que nuevas herramientas automatizadas podrían reducir su relevancia o complicar su trabajo.

Por eso, una fase de descongelamiento exitosa incluye comunicación transparente, capacitaciones iniciales y espacios para debatir inquietudes.

Según Lewin, este proceso busca generar “incomodidad constructiva”: que las personas vean que quedarse igual ya no es sostenible.

Un ejemplo real podría ser una empresa de software que decide abandonar su ciclo de desarrollo tradicional en cascada para adoptar metodologías ágiles.

Antes de lanzarse al cambio, su equipo de gestión organiza talleres, muestra los beneficios del enfoque ágil y presenta casos de éxito dentro de la industria. Es decir, prepara mental y emocionalmente al equipo antes de tocar una sola línea de código o proceso.

Fase 2: Cambiar — Implementar y experimentar 

Una vez que los equipos están convencidos de la necesidad del cambio, comienza la fase más activa: la transformación.

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En una empresa de TI, esto puede suponer la implementación de nuevas tecnologías, procesos de automatización, adopción de DevOps o incluso un cambio cultural hacia la innovación continua.

Durante esta etapa, los líderes deben actuar como facilitadores y guías, no solo como instructores. Es fundamental ofrecer apoyo técnico, capacitación en nuevas herramientas y acompañamiento continuo para reducir la incertidumbre.

Lewin sostenía que esta fase es un proceso de aprendizaje y experimentación. En TI, esto se traduce en ambientes de prueba, pilotos y despliegues graduales.

Por ejemplo, una empresa que migra su infraestructura a la nube puede iniciar con un entorno híbrido. Permite que los equipos prueben las nuevas configuraciones sin afectar el entorno de producción. Este enfoque progresivo refuerza la confianza y permite ajustes antes de un cambio total.

También es importante cuidar el aspecto humano. En muchos proyectos de transformación digital, el fracaso no proviene de la tecnología, sino de la falta de adaptación de las personas.

Un cambio exitoso ocurre cuando los equipos sienten que son parte activa del proceso, no simples receptores de decisiones impuestas.

Fase 3: Recongelar — Consolidar lo nuevo

El cambio no termina cuando se implementa la nueva tecnología o metodología. El verdadero reto es hacer que perdure.

En la fase de recongelamiento, el objetivo es estabilizar las nuevas prácticas y que se conviertan en parte natural del día a día de la compañía.

En esta etapa, se deben documentar los procesos, medir los resultados y reconocer a los equipos que adoptaron exitosamente el cambio. También es el momento de ajustar políticas y roles para reflejar la nueva realidad.

Por ejemplo, si la empresa implementó DevOps, las estructuras jerárquicas tradicionales deben adaptarse a equipos multidisciplinarios con responsabilidades compartidas.

Además, esta fase implica reforzar la cultura del aprendizaje continuo. En el entorno TI, la tecnología no deja de evolucionar. “Recongelar” no significa volver a un estado inmóvil, sino establecer un nuevo equilibrio que permita seguir avanzando de forma sostenible.

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Un ejemplo claro sería una compañía que, tras implementar metodologías ágiles, integra retrospectivas periódicas y tableros de mejora continua como parte permanente de su cultura. Con ello, el cambio deja de ser un proyecto temporal y pasa a ser una nueva forma de operar.

Fig. 2 - Persona alegre y productiva en el trabajo.

El modelo de Lewin como guía para la evolución digital

El modelo de Kurt Lewin es especialmente valioso para las empresas de TI porque combina estructura y flexibilidad. Ayuda a gestionar el cambio técnico con una comprensión profunda de las dinámicas humanas.

En un momento en el que la transformación digital no es opcional sino imprescindible, este enfoque permite planificar las transiciones tecnológicas sin perder el factor humano que las hace posibles.

Aplicar este marco no garantiza que todo cambio sea fácil, pero sí que sea intencionado, medible y sostenible.

Las organizaciones tecnológicas que comprenden esto no solo implementan nuevas herramientas: evolucionan su cultura gestionando el cambio con empatía, claridad y propósito.

Mientras te decides a probar este método, te invito a leer sobre más temas de interés en nuestro blog de ManageEngine LATAM. ¡No te arrepentirás!

¿Qué esperas para probar este método de cambio en tu empresa?